LA VERDAD
LA VERDAD: ¿qué es la verdad? Es una pregunta frecuente y que normalmente es respondida con mucha ambigüedad y poca claridad.
Por ejemplo, ante esta pregunta se responde, cristo es la verdad, pero ¿qué significa que cristo sea la verdad?
Normalmente se comienza a dar explicaciones ambiguas, que a las personas que no conocen a cristo las confunde y no quedan satisfechas. Y las personas cristianas aceptan esas ambigüedades por fe. Pero cuando se les piden que expliquen lo que ellos entienden, no saben que decir y terminan repitiendo “Cristo es la verdad”.
Efectivamente Cristo es la verdad, pero hay que entender que significa esta aseveración.
Primero debemos entender que es la verdad en términos simples y prácticos.
La verdad es el conocimiento absoluto de las cosas, ya sean sucesos, hechos, acontecimientos, constitución de algo, conformación de algo, leyes, procesos, etc. Lo que a usted se le venga a su mente. Siempre será el conocimiento absoluto de ese algo. Es conocer como realmente son las cosas.
Esta capacidad de conocer todo en forma absoluta, solo la tienen Jehová, nuestro Padre y Jesús, que le fue dada por su padre. Todos los demás seres, incluido todos nosotros, solamente somos poseedores de una parte de la verdad, es decir, nuestro conocimiento es muy limitado.
Podemos poner un ejemplo grafico para entender mejor lo anteriormente dicho. Supongamos que hay un elefante y 4 hormiguitas que están ubicadas en distintas partes del cuerpo del elefante. Una está en una pata, la otra en una oreja, la otra en su cola y la última sobre su trompa.
Las cuatros declaran conocer al elefante, pero cuando se les pide que describan al elefante, las cuatros realizan descripciones con muy poca similitud y en su mayor parte diferente.
La que está en la cola, describe la cola del elefante y la que está en la pata, describe la pata del elefante y así también las otras dos que están en la trompa y en la oreja. Por lo tanto, se acusan mutuamente de mentirosas, que cada cual está segura de decir la verdad y que las otras mienten.
Si analizamos este ejemplo, vemos en primer lugar que las hormiguitas no mienten al hacer su descripción, pero también podemos ver que realmente no describen a un elefante, sino que describen una pequeña parte de él.
Podemos concluir que cada hormiguita dice la verdad, pero su propia verdad, es decir, una pequeña parte de la verdad absoluta. Por lo tanto, no mienten pero tampoco conocen toda la verdad, su conocimiento es pequeño, lejano de conocer al elefante como ellas lo afirman.
Así ocurre con nosotros los seres humanos, creemos conocer la verdad, pero lo cierto es, que realmente conocemos una ínfima parte de la verdad. Solo El Padre y el hijo conocen toda la verdad de las cosas. Por eso cuando Jesús afirma “Yo soy la verdad”, nos indica que es a él a quien debemos recurrir para saber la verdad de las cosas.
No hay científico, sabio, matemático u otro, que por mucho conocimiento que tenga, sea poseedor de la verdad. Siempre va a ser conocedor de parte de esa verdad que él declare conocer.
Tomemos como ejemplo lo que le aconteció a Job, un hombre justo, amado por Dios, con mucho conocimiento y respetados por todos los de su época, cuando él daba su consejo, nadie replicaba. Un gran sabio de su época.
Pero Jehová convence a Job de su ignorancia, leamos el libro de Job: capítulo 38, 39 y 40, le pregunta entre otras cosas, ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? ¿Quién ordeno las medidas?, házmelo saber si tienes inteligencia.
También es importante saber ¿qué es una persona verdadera? Se define así cuando una persona actúa de acuerdo a la verdad, es decir está alejado de la mentira.
Nuestro Padre Jehová y Jesús, aparte de tener la verdad, son verdaderos y solicitan a los que creen en ellos, que sean verdaderos.
En este mundo existen varios tipos de personas, entre estos están los que no tienen necesidades de saber la verdad, solo viven y hacen lo que según les parece, La biblia le llama necios (no les interesa la verdad, ni el conocimiento de Dios).
Después están los que tienen cierta inquietud de saber, pero no es una inquietud que nazca de adentro, es más bien superficial y aprenden la verdad cuando otros les enseñan, pero no le dan mayor valor. La Biblia les llama insensatos (saben la verdad y adquieren conocimiento de Dios pero no lo aplican a sus vidas o lo aplican según su conveniencia).
En cambio existen otras personas que tienen necesidad de saber de cómo son las cosas, ¿qué es la vida? ¿Para qué estamos? ¿Cuál es el sentido de vivir?, ¿después de la vida, que viene? ¿Que es la muerte? Y muchas preguntas más.
Las personas que tienen estas preguntas, son personas que tienen hambre de la verdad, quieren saber sobre su existencia, razones, motivos, y muchos ¿por qué?, necesitan creer en algo o en alguien pero no en cualquier cosa, sino, en algo verdadero, que de esperanza, que dé respuestas a estas necesidades de saber.
A estas personas les aconsejamos que busquen a Dios, él tiene respuestas verdaderas para todas sus inquietudes y dudas. Él les dará un motivo para vivir y una esperanza en sus vidas, una razón para todas las cosas.
Si usted es una de estas personas, desde ya considérese una persona especial para Él, porque usted tiene el Don de amar la verdad, que como ya hemos visto, no lo tiene cualquiera y a esas personas nuestro Dios las ama y las busca para que vuelvan a su reino.
Si usted desea aprender más sobre este tema, escribanos por medio de “Contáctanos “en esta página y haga sus consultas y le responderemos a la brevedad.
Que el señor le bendiga.
Marzo de 2013